Monasterio de Sijena. Adecuación de naves dormitorio.
Villanuevade Sijena I 2023
En colaboración con Sergio Sebastián
El espacio expositivo, los antiguos dormitorios de monjas, y las piezas de la muestra comparten la resonancia con el mundo monástico y el sentido de pertenencia, no en vano, buena parte de lo expuesto pertenecía a este monasterio y ha regresado a su lugar de origen. Los ámbitos expositivos se organizan acompañando el ritmo de los arcos diafragma de las naves, con las vitrinas dispuestas a un lado, apoyadas en el banco que le suministra la conexión eléctrica y formando una secuencia que remite a las particiones ligeras que tendría el dormitorio, mientras que el lado opuesto se reserva para la circulación y para colocar exentas algunas piezas singulares que no tienen cabida en los expositores. Entre ellas, unas puertas mudéjares del monasterio que parecen hermanarse con los muros y tres urnas funerarias de abadesas que ocupan un lugar preferente en la esquina donde una palmera de arcos resuelve el giro entre las dos naves. Las vitrinas son de madera de pino, un material natural que se ha trabajado con oficio buscando sintonizar con el silencio y la serenidad que asociamos a lo monástico. Tienen haz y envés para configurar los diferentes ámbitos del recorrido museográfico, sin embargo, como la continuidad es una condición básica de estas naves, las vitrinas no impiden que el espacio fluya y se pueda percibir como continuo. La cara de las vitrinas es una superficie limpia de cristal, mientras que el envés es una sencilla celosía de madera. En su interior, un diedro exento de madera oscura hace de fondo visual y sirve de soporte para las piezas expuestas.



