Intervenciones en el Seminario de San Carlos

Zaragoza. 1990 y 2001

El edificio fue construido por la Compañía de Jesús en el siglo XVI conforme a la tipología claustral utilizada en todos sus colegios. Durante los siglos XVII y XVIII se realizaron algunas ampliaciones y reformas, destacando la decoración barroca de la Iglesia que está declarada Monumento Nacional. El edificio fue abandonado y reutilizado en varias ocasiones, hasta que pasó al Arzobispado de Zaragoza que instaló allí el seminario y posteriormente otros usos de la Diócesis, lo que conllevó una compartimentación interior ajena a la tipología original. El conjunto ocupa una manzana del casco antiguo en el límite de la ciudad romana, se organiza entorno a un patio central de planta cuadrada y posee características propias de la arquitectura aragonesa de la época: grandes fábricas de ladrillo, galería de arquillos, aleros y cornisas. La rehabilitación del edificio tuvo por objetivo reconvertirlo en residencia de sacerdotes, activos o jubilados, y fue la oportunidad para implantar un orden que recuperó la estructura original de circulación en torno al patio, con un cuidado tratamiento de los pasillos y accesos a las habitaciones que pretende hacer más confortable y acogedor este vasto espacio de circulación. Como sucede en estos edificios, la intervención tuvo la dificultad añadida de actualizar las instalaciones y los servicios de manera respetuosa con los espacios históricos y sus valores artísticos.

1/9