Restauración de la Torre de La Seo

Zaragoza. 1998

Este “campanile” de finales del XVII, levantado según proyecto del arquitecto italiano Contini, es una composición barroca que dibuja un hito urbano inmerso en un caserío dominado por torres mudéjares. Es un ejercicio de exaltación de la esbeltez, con una medida superposición de cuerpos macizos y ligeros, decrecientes en altura y anchura, articulados con las cornisas, pilastras y vanos precisos, y rematados por un complejo chapitel. Su papel iconográfico se reforzaba con el programa escultórico previsto por Contini, famas y un conjunto que expresa lo liviano del tiempo y la necesidad de estar vigilantes. La intervención parte de la interpretación crítica de los valores de esta arquitectura y de aquello que los materializa. Se recuperó la afilada geometría de las cornisas que definen la escala de cada parte, retallando las aristas, reponiendo sillares o completando pérdidas con resinas. Se reparó la estructura y la cobertura de chapa moldeada del chapitel que sustituyó en el XIX al original, y se recuperó la lectura iconográfica de las esculturas que se había perdido completamente: el tiempo, el día, la vigilancia y las cuatro virtudes cardinales con sus atributos. La limpieza se encontró con el problema de los medios auxiliares y andamios necesarios, y con una capa de protección de oxalato que obligó a realizar pruebas hasta encontrar un procedimiento en seco no abrasivo.

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